Ataque de pánico

 

Cualquier persona puede sufrir un ataque de pánico. Sus causas se desconocen, sin embargo haber pasado por alguna situación traumática o estar expuesto a demasiado estrés pueden aumentar la posibilidad de sufrirlo. Lo que está claro es que produce un miedo y malestar intenso que condicionan nuestra forma de vida, por lo tanto es necesario saber cómo controlar un ataque de pánico.

 

¿Qué es un ataque de pánico?

 

El ataque de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad que se caracteriza por episodios repentinos de miedo intenso sin que exista una causa o peligro alguno para ello. Puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar, ya sea en un centro comercial, en un avión, por la noche... Estos ataques pueden aparecer solo una o dos veces en la vida y no presentar más problemas al resolverse esta situación, o repetirse a lo largo del tiempo agravado por el miedo de que vuelva a ocurrir de nuevo, pudiéndose convertir en un trastorno de pánico cuando se den al menos 4 de los siguientes síntomas.

 

Síntomas del ataque de pánico

En el ataque de pánico se pueden sufrir algunos de los siguientes síntomas de ansiedad:

  • Miedo a perder el control y volverse loco
  • Taquicardia
  • Opresión en el pecho
  • Presentimiento de que vas a morir
  • Sudoración
  • Falta de aire y dificultad para respirar
  • Mareos y sensación de desmayo
  • Hormigueo o entumecimiento en pies y manos
  • Sensación de irrealidad
  • Sofocos o escalofríos
  • Temblores

Después de un ataque de pánico, las personas que lo han sufrido sienten una intensa sensación de miedo y preocupación, cambian su comportamiento con el fin de prevenir un nuevo ataque, evitan ir a ciertos lugares por miedo a que pueda repetirse y dejan de hacer actividades que antes hacían normalmente, condicionando así su forma de vida.

¿Cuánto dura un ataque de pánico?

Los ataques de pánico pueden durar de minutos a horas y suelen alcanzar su intensidad máxima en los primeros 10 minutos, pero algunos de sus síntomas pueden durar incluso más de una hora.

 

¿Cómo controlar un ataque de pánico?

Saber que hacer ante un ataque de pánico es fundamental para que no se convierta en una experiencia traumática y evitar que vuelva a repetirse. Para ello sigue los siguientes pasos:

1. Respira lenta y profundamente

Los ataques de pánico ponen en tensión los músculos de nuestro cuerpo y dificultan que respiremos correctamente causando hiperventilación, una respiración rápida y superficial que aumenta el nivel de ansiedad. La respiración abdominal o diafragmática te ayudará a prevenir esta situación y a detener un ataque de pánico en tan solo unos segundos.

2. Relaja tus músculos

Para eliminar la tensión muscular practica estos sencillos ejercicios de relajación progresiva, con ellos conseguirás relajar todo tu cuerpo. Entrenando estas habilidades te ayudarán no solo a salir de un ataque de pánico sino para las ocasiones en la que te sientas nervioso o no puedas dormir.

3. Desvía la atención

Centrar tu atención en los síntomas solo hará que estos se intensifiquen, aumentando aún más el miedo y el nivel de ansiedad. Debes poner en practica las anteriores técnicas de respiración y relajación y olvidarte de las sensaciones que se producen en tu cuerpo. Oblígarte a pensar en otras cosas o hacer algo diferente a lo que estabas haciendo.

4. Acepta tus miedos

El miedo es algo normal, todas las personas sentimos miedo alguna vez en la vida. Tienes que aceptar tus miedos, vivir con ello y mantener una postura activa poniendo en practica los consejos anteriores para hacerle frente y no condicionar tu vida. Combatir el miedo solo puede resultar difícil, si lo necesitas busca ayuda en algún amigo, familiar o visita a tu médico.

5. Evita la cafeína, el alcohol, el tabaco y las drogas

Más vale prevenir que curar, cuanta razón. Evita tomar bebidas energéticas o con cafeína, no abuses del alcohol y olvídate del tabaco y las drogas, estas sustancias pueden desencadenar o empeorar los ataques de pánico.